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Virtualito
Antes de la
internet el
ligue solía ser cara
a cara en la calle o
en un sitio de
encuentro, ahora se
tiene por
intermediario una
computadora que
permite “conocer” al
galán en turno y
cuando se da la
primera cita no todo
resulta como se
esperaba. Se llega
al colmo de que hay
amistades que casi
nunca se ven pero
todos los días se
mantienen al tanto
de sus vidas mutuas
por el messenger
y ¿quién no ha
tenido una sesión de
cibersexo en
casa o en una cabina
de cibercafé?
Gays y bugas por
igual usamos la
internet por
algo más que
escuela, negocios o
trabajo, también
para ligar. Al
parecer los gays
somos más duchos en
esto de la
relaciones
cibernéticas de tipo
sexual. Mantenemos
‘relaciones sociales
o de amistad’ por la
red y en gran medida
nuestras vidas
sexuales pasan por
una computadora, ya
sea porque saciamos
nuestra veta
vouyerista viendo
por la webcam a otro
jalársela o porque
en afán
exhibicionista
cogemos mientras
otros nos ven a
distancia por el
messenger que
cada vez tiene más
posibilidades
telemáticas.
Otros más se
masturban mientras
ven videos porno en
xtube o en la
versión gayporno de
youtube, y
varios más conocen
chicos en las
innumerables web de
encuentros, desde el
sobadísimo
gay.com hasta el
novato
manhunt.net
que con algo de
suerte sirven para
conseguir amigos,
novios o simples
acostones.
Según el canal gay
estadounidense
Logo, el 48% de
los gays buscan amor
en internet y
el restante
porcentaje lo
integran los zorros
insaciables de sexo
indiscriminado.
¿Será cierto? Eso
explicaría tal vez
el cada vez más
creciente número de
portales que ofrecen
la posibilidad de
conocer desde el
primer intento al
amor de tu vida, o
compañero de una
noche, según tus
deseos.
¿Conoces los sitios
de citas bugas como
match.com?
Son bien timoratos,
ahí se buscan
afinidades entre los
candidatos, hombres
compatibles con
mujeres, quienes en
primer instancia
buscan amor; pero
los sitios de ligue
gay son mucho más
sexuales y
ordinarios, en
primer lugar porque
puedes ver fotitos
no sólo del cuerpo y
rostro del
prospecto, sino de
su animal o trasero,
¿has entrado a
gay.com o a
manhunt.net? son
virtuales puteros,
una inmensa sala de
orgías fantásticas.
Son ideales para
buscar sexo sin
compromisos.
Pero hay otros más
serios, como
date.com, que es
para encontrar
compañero pero el
sexo también está en
la mente de quien
busca, sino ¿por qué
alguien pondría:
“Soy hombre activo,
busco hombre
pasivo”?. Aunque
adam4adam.com al
inicio no era tan
sexual, hoy también
se pueden ver fotos
de las virtudes
físicas de los
miembros y sus
‘miembros’.
Pero también hay
sitios dedicados a
la prostitución de
lujo, mejor conocido
con el eufemismo
gringo de scort, es
decir, si tienes
dinero para pagar
compañía y sexo con
seguridad te metes a
rentboy.com o
a badpuppy.com
y encuentras papitos
de todo tipo que te
vaciarán la cartera
y quién sabe si de
satisfarán tus
deseos.
No estamos tan
perdidos, tampoco
somos tan putos. Hay
casos
extraordinarios de
amigos y de
noviazgos que se han
logrado por estos
sitios, primero fue
el interés por el
sexo, después el
ligue paso por las
flechas de Cupido y
a otra cosa
mariposa, el caso es
tener más cuidado en
lo que se busca.
Aún el sitio papá de
los ‘gayitos’ es
gay.com, no
confundir con
gay.com.mx.
Sigue siendo el
sitio más popular
para conseguir sexo
rápido y sin ningún
compromiso, para
buscar cuates afines
en un montón de
cosas, desde
hobbies,
colecciones,
aficiones, drogas
hasta filias, fobias
y perversiones
sexuales. ¿Cómo
olvidar las fotitos
calientes de los
chicos que viven en
Puebla y que una vez
te ligaste, o las
horas de
conversaciones
cachondas que luego
se pasaron al
messenger para
el uso más fácil y
gratis de la
webcam? ¿Cuántas
madrugadas dormiste
fuera de casa por
esta causa? ¿Cómo
olvidar a amigos y
novios logrados
gracias a este
fantástico sitio de
ligue?
Sexo o amor, es lo
de menos, la cosa es
irse con mucho
cuidado para no
encontrar al clásico
rufián que se escuda
en el anonimato para
lograr oscuros
intereses.
Aguas con ellos y no
te piques horas y
horas ligando por la
red, mejor socializa
cara a cara con la
gente, no sea que se
haga realidad la
triste condena que
hace Roman Gunern
en su libro “El
Eros Electrónico”:
el aislamiento
social de la
humanidad. ¿Acaso ya
estamos en eso?
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