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Afrodisio
Todos hablan del
punto G femenino y
recientemente del
masculino y se
polemiza si debe
llamarse G o H para
efecto de
diferenciación. Del
punto G se sabe casi
todo pues la
sexualidad de la
mujer es objeto
continuo de estudio,
pero cuando se trata
del equivalente
varonil de inmediato
intervienen los
prejuicios, pues no
está bien que a los
‘hombres de a de
veras’ les guste el
estímulo por detroit,
asunto que lo
homosexualiza como
si el placer anal
fuera exclusivo de
los hombres gays y
es bien sabido que
no es así.
Según los sexólogos
el equivalente en el
hombre del punto G
femenino se ubica en
la próstata y como
sabemos el único
modo de llegar a él
es metiendo el dedo
por el recto y su
estimulación provoca
un placer intenso y
mejores orgasmos,
pero es el tabú
masculino lo que
hace que la mayoría
de los varones lo
pasen por alto e
inclusive hacen
malos chistes del
tracto rectal que
realiza el urólogo,
como el hecho de
volverse marica
porque te gustó.
Para ser afines con
lo nuevo, llamémosle
punto H y veamos
cómo toparnos con
él.
El punto H para
nuevitos
Suponiendo que hasta
ahora no has
descubierto el
placer que da esta
práctica sexual, ya
sea que tengas
miedo, seas muy
pudoroso o mustio.
¿Cómo te lo
encuentras?
Antes que nada es
buena idea ducharte
y evacuar, si eres
muy pudoroso te
sentará bien un
enema, el caso es
evitar encontrarte
sorpresas en el
camino.
·
Recuéstate de
espaldas, es lo más
cómodo, tal vez en
la cama o en un
sofá.
·
Eleva las piernas,
lo puedes hacer
contra la pared o
colgándolas al
respaldo del sofá.
·
En esta postura
puedes alcanzar tu
perineo, que como
sabes es el espacio
ubicado entre el ano
y el escroto, el
acceso es más fácil
si reposas las
nalgas sobre
almohadas.
·
En este momento ya
debes poder tocar tu
ano, empieza a
masajear suavemente
por encima, acaricia
también tu perineo e
inclusive tus
testículos.
·
Usa el dedo índice
para explorar la
zona con movimientos
suaves. Lubrica tus
dedos y déjalos que
recorran la
superficie de tu
ano, repite en
reiteradas ocasiones
y ve incrementando
la presión.
·
Ahora ya debes estar
listo para iniciar
la exploración.
Recuerda que debes
continuar haciendo
movimientos lentos y
suaves, procurando
siempre relajar el
esfínter en el
proceso, empieza
poco a poco a meter
el dedo.
·
Introduce tu dedo
índice al ano con
cuidado, saca y mete
hasta que te sientas
cómodo, cada vez
introduce más el
dedo hasta que
puedas palpar una
especie de pequeña
protuberancia, esa
es la próstata, un
órgano semejante a
un castaña y que se
ubica unos 5
centímetros hacia
dentro del ano.
·
Ahora estimúlalo con
más fuerza,
relájate, descubre
las sensaciones,
disfruta lo que
sientas, no hay nada
malo en ello.
·
Como se supone que
eres principiante
basta usar un dedo,
no olvides tenerlo
lubricado, es más,
lubrica toda tu mano
e intenta introducir
todos los dedos,
pero uno a la vez,
es muy temprano para
ser goloso.
·
Ya con más
experiencia podrás
usar dos dedos a la
vez o inclusive usar
un dildo o uno de
eso juguetes
sexuales que se
venden en la
sexshop.
·
Al localizar tu
próstata, tócala con
fuerza, deberás
sentir placer.
Algunos hombres
disfrutan de
embestidas suaves, y
otros prefieren
realizar una presión
intensa y constante
sobre la próstata.
Tal vez quieras
combinar ambas
técnicas o buscar
algo completamente
distinto. La clave
pasa por darle a tu
cuerpo la
posibilidad de
reaccionar y
responder.
·
Tómate tu tiempo, el
orgasmo resultante
lo vale. Es
importante señalar
que estos métodos
pueden no resultar
del todo agradables
durante la primera
exploración, y es
algo absolutamente
normal. Siempre
puedes volver a
intentar en el
futuro, tampoco es
obligatorio tener un
orgasmo la primera
vez, la masturbación
acompañada por la
estimulación del
punto H resulta muy
placentero.
El punto H para
experimentados
Se supone que ya lo
has hecho y que lo
sabes disfrutar,
aquí algunos juegos
en pareja.
·
Dedo juguetón.
Mientras tu pareja
te hace sexo oral al
mismo tiempo puede
estimularte el punto
H, te hará tener un
orgasmo mayúsculo si
tu pareja sabe de
qué se trata. La
postura mejor para
este juego es
sentarse en el sofá,
colocar los brazos
en el respaldo,
inclinar el cuerpo
hasta alcanzar un
ángulo de 90º.
Separa tus piernas y
deja que tu chico se
arrodille frente a
ti. De esta manera
él podrá practicarte
el sexo oral a la
vez que estimula tu
próstata.
·
Beso negro.
Muy socorrido en
parejas de mente
abierta. Se trata de
estimular con la
lengua y toda la
boca el ano de tu
chico sin olvidar
besar, acariciar,
tocar las nalgas y
hasta propinar unas
nalgaditas (depende
de ustedes la
intensidad). Hay
varias posturas, el
caso es poder
estimular el ano, ya
sea con lengüetazos
continuos o
esporádicos,
soplando por fuera,
besando y tocando a
la vez. Como sea, es
una sensación
increíble siempre y
cuando sepas
relajarte.
Magnifiquen el poder
de sus orgasmos
estimulándose
manualmente el uno
al otro durante el
beso negro. Si tu
chico te masturba al
tiempo en que te
hace el beso negro
puede llevarte a un
orgasmo riquísimo.
·
Estimulador anal.
Te sorprenderás ver
la gran cantidad de
estimulantes anales
o juguetitos que hay
en las sexshop,
desde un simple
dildo hasta el
aparatito más raro.
Escójanlo ambos y
elijan el más
conveniente para los
dos.
·
Aprieta.
Intenta también
apretar tu músculo
pubococcígeno
mientras penetras a
tu pareja, el punto
H de los dos
recibirán atención
al mismo tiempo.
Dicho músculo lo
hayas cuando al
momento de orinar lo
aprietas para evitar
hacerlo, y al
relajarte vuelves a
orinar. Este
ejercicio se
recomienda para
tener una mejor
eyaculación, sobre
todo para poder
controlarla. Si lo
haces durante la
penetración
obtendrás más
placer.
·
Penetra.
Es de todos conocido
que estimular el
punto H con el pene
es lo que da sentido
al sexo anal, pues
es lo que da placer
al acto. Hay tantas
posturas que
permiten diversos
grados de
penetración, pero
ese es otro tema.
Buen provecho y no
olvides, el sexo se
hace siempre con
condón. |